Para qué sirve la encuesta de movilidad
La encuesta de movilidad sirve para saber cómo llega tu plantilla al centro de trabajo: desde dónde, en qué medio, a qué hora y cuánto tarda. Con esas respuestas eliges qué medidas tienen sentido en el plan de movilidad sostenible, las defiendes en la negociación y calculas las emisiones de los desplazamientos.
La Ley 9/2025, de Movilidad Sostenible, no obliga de forma expresa a hacer una encuesta. Sí pide que el plan incluya soluciones de movilidad sostenible y medidas de seguridad vial, y que tenga en cuenta también a visitantes, proveedores y cualquier otra persona que acceda al centro (artículo 26.3). Sin datos de la plantilla es difícil saber cuáles funcionarán en tu centro.
Y te sirve después. La ley pide un informe de seguimiento a los dos años de aprobar el plan, que se repite cada dos años. Repetir la misma encuesta es la forma más sencilla de comprobar si algo ha cambiado.
Qué preguntar: los bloques básicos
Una encuesta de movilidad útil pregunta por el origen del trayecto, el medio de transporte, el horario, la distancia o el tiempo y la disposición a cambiar de medio. Con esos bloques puedes cruzar datos, encontrar grupos con necesidades parecidas y ver qué medidas tienen usuarios reales en tu centro.
Origen
Pide el código postal o el municipio de salida, no la dirección exacta. Basta para ver dónde se concentra la plantilla y protege mejor la intimidad de cada persona.
Medio de transporte
Pregunta por el medio principal y por los que combina: a pie, bicicleta, patinete, autobús, metro, tren, coche en solitario, coche compartido, moto o lanzadera de empresa. Si en tu empresa hay trabajo a distancia, pregunta cuántos días a la semana se va al centro.
Horario y turno
Hora de entrada y de salida, turno y días presenciales. En centros con turnos es el dato que más condiciona las medidas: una línea de autobús que termina a las diez de la noche no sirve a quien sale a las once.
Distancia y tiempo
Kilómetros aproximados y minutos por trayecto. Si ya tienes el código postal, puedes estimar tú la distancia y quitar una pregunta.
Disposición al cambio
Pregunta qué haría falta para cambiar de medio: un aparcamiento seguro para bicis, un abono de transporte pagado por la empresa, una lanzadera, compartir coche con compañeros de la misma zona, algo de flexibilidad en la hora de entrada. Las opciones concretas dan respuestas más útiles que un «¿estarías dispuesto a cambiar?» genérico.
Seguridad vial
El plan debe incluir medidas de seguridad vial. Pregunta qué tramos del trayecto parecen peligrosos y si ha habido incidentes al ir o volver del trabajo.
Cómo conseguir respuestas
Para conseguir respuestas, explica antes para qué sirve la encuesta, garantiza que es anónima y ponla fácil: corta, desde el móvil y también en papel para quien no usa ordenador en su puesto. Contar con la representación de la plantilla desde el diseño ayuda a que la gente confíe y responda.
- Explica el porqué. Un mensaje de la dirección y, si es posible, también de la representación de la plantilla, que diga que los datos sirven para diseñar medidas que les afectan.
- Hazla corta. Una encuesta breve se termina más a menudo. Quita cualquier pregunta cuyo uso no tengas claro.
- Llega a todos los turnos. Un código QR en vestuarios y comedor, un rato dentro de la jornada para responder y alguien que ayude a quien lo necesite.
- Fija un plazo y recuérdalo. Un periodo corto con un recordatorio a mitad funciona mejor que una encuesta abierta sin fecha de cierre.
- Enseña los resultados. Comparte un resumen al cerrar. Si la plantilla ve que sus respuestas sirven, responderá mejor en la siguiente.
Anonimato y protección de datos
Si la encuesta permite identificar a quien responde, trata datos personales y se rige por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos. Lo más prudente es diseñarla para que sea anónima del todo y recoger solo lo que vas a usar.
Anónima del todo quiere decir que nadie pueda deducir quién ha respondido. En un centro pequeño, cruzar código postal, turno, departamento y edad puede señalar a una sola persona. Usa tramos amplios, no pidas nombre ni correo y presenta los resultados agregados, nunca respuestas sueltas.
A veces necesitarás datos que identifican, por ejemplo para poner en contacto a compañeros que quieran compartir coche. En ese caso, sepáralo del cuestionario general, que sea voluntario e informa de quién trata los datos, para qué y durante cuánto tiempo. Si tenéis delegado de protección de datos, consúltale antes de lanzarlo.
Errores típicos
Los errores más habituales son preguntar demasiado, dejar fuera a parte de la plantilla, lanzar la encuesta sin avisar a su representación y quedarse con los totales sin cruzarlos. Todos se evitan si se piensan antes de enviar el cuestionario, porque corregirlos después obliga a repetir la encuesta.
- Preguntar lo que no vas a usar. Alarga la encuesta y complica la protección de datos.
- Olvidar a parte de la plantilla. El turno de noche, quien no tiene correo corporativo o quien pasa la jornada fuera del centro.
- Preguntas que empujan la respuesta. «¿Usarías una lanzadera gratuita?» invita a decir que sí. Pregunta por horarios, paradas y condiciones.
- Lanzarla por sorpresa. Si la representación de la plantilla se entera por la propia encuesta, la negociación empieza con desconfianza.
- Mirar solo los totales. Saber cuánta gente va en coche dice poco si no sabes cuántos viven cerca o en una zona con tren.
Cómo se usa después: medidas y huella de los desplazamientos
Con las respuestas cruzadas por origen, horario y medio ves qué grupos pueden cambiar de medio y con qué medida. Esa es la base de la propuesta de medidas del plan y del cálculo de la huella de los desplazamientos, que se estima con distancias, días presenciales y un factor de emisión para cada medio.
Un ejemplo inventado para verlo. Si la encuesta muestra un grupo numeroso que vive en el mismo municipio, entra en el mismo turno y va solo en coche, tienes candidatos para una ruta de coche compartido o una lanzadera. Si otro grupo vive a poca distancia, la medida puede ser un aparcamiento seguro para bicis y un itinerario a pie mejor señalizado.
Para la huella, la cuenta básica es sencilla: número de trayectos por distancia por el factor de emisión de cada medio. La ley permite que el plan contemple compensar la huella de la movilidad sobre la que no se haya podido actuar (artículo 26.3), así que te conviene saber cuánta es.
Los resultados agregados son tu mejor argumento en la mesa de negociación. Lo explicamos en cómo negociar el plan con la representación de la plantilla. Y en el diagnóstico de movilidad puedes ver cómo trabajamos la encuesta dentro del estudio de cada centro.
Cómo lanzar la encuesta en tu centro
Empieza por confirmar qué centros están obligados: los que tienen más de 200 personas trabajadoras o 100 por turno, que deben tener el plan aprobado como tarde el 5 de diciembre de 2026. Después, diseña una encuesta por centro, compártela con la representación de la plantilla y lánzala a la vez que convocas la negociación.
Si todavía no sabes si tu centro está obligado, haz el test. Si ya lo sabes y quieres lanzar la encuesta cuanto antes, escríbenos.
